Pardas y pardos
Ya va por el tercer o cuarto metro que pierdo por culpa de los cenutrios que creen que van rápido y merecen ir por el lado izquierdo de las escaleras. Cuando veo uno de estos energúmenos avanzando lentamente por el carril rápido, me digo mentalmente: "¡Será pardo!" (esta palabra es copyright de mi hermana, significando "pardillo", o "pardilla", según lo apropiado), e intento buscar un lugar por donde adelantarlos. Lamentablemente la mayoría de las ocasiones en el lado derecho está la gente parada en la escalera, con lo que no hay más remedio que ir detrás de los pardos, acordándose de todos sus ancestros, mientras van bajando con parsimonia escalón tras escalón, a veces incluso parándose a pasar la página del periódico.
Si intentas agobiarlos, yendo "con los pies en sus talones", haciendo ruidos, por ejemplo chasqueando los dedos, no funciona. Son totalmente indiferentes. He probado métodos varios en los momentos cumbre del aburrimiento, pero ninguno funciona.
Es que es la pasada. No sé cómo pueden pensar que van rápido, por ejemplo, cuando van con los zapatos de tacón de aguja. Tienen que hacer mil malabarismos para que el tacón no se les enganche en los escalones (todos vosotros sabéis cómo es un escalón de escalera mecánica, ¿no?), con lo que van despaaaacio y expresando un gran desprecio por sus tobillos a cada paso que dan. Tampoco olvidemos a los turistas que creen que todos vamos de paseo, y bajan las escaleras mientras charlan alegremente acerca de Londres, de lo raros que son los ingleses, y tal.
Y cuando al fin consigues llegar al final de la escalera, apuran hasta el último escalón para quitarse de enmedio, mientras miran a ambos lados pensándose por dónde salir… Yo no sé vosotros pero yo necesito mínimo de dos escalones para iniciar el movimiento de salir de las escaleras. Como no me dejan, tengo que pegar un saltito en el breve espacio que me dejan entre la escalera y ellos. Hago un rápido desplazamiento lateral y los adelanto por algún huequecillo una vez fuera de la escalera, camino hasta el andén del metro y….. fiuuuuuuuu … se están cerrando las puertas, o se han cerrado y el tren ya arranca.
ARGHHHH! Y van cuatro!


eurocero
20050906
Estoy de acuerdo contigo y he experimentado muchas veces esa sensación de frustración rozando la ira. Pero, por otro lado, muchas veces también he llegado a plantearme: "¿por qué tengo que ir SIEMPRE con tanta prisa?". Y es que incluso en mis días libres, cuando no tengo nada que hacer, o voy sin rumbo fijo, me he sorprendido a mí mismo adelantando a todo el mundo en las escaleras o preguntándome el porqué de tanta parsimonia ajena. Debe de ser la inercia de la ciudad…
sole
20050907
mi mosqueo aparece solo en dias "laborables" en los que intento ir a mi marchita y hay gente obstruyendo mi paso, lo cual es absolutamente inaceptable ;)
obviamente el viernes a ultima hora cuando vuelvo a casa, va a impacientarse y a correr su tia, me pongo a la derecha y cuando llegue abajo alegria y cohetes, y si se acaba de ir el metro cuando llego pos mala suerte, ya vendra otro…
Si yo creo que me mosquea mas el hecho de que "por dos segundos" se haya ido el metro, que el hecho de perderlo, ya que aqui cada 2 o 3 minutos hay un metro (no como en valencia, que como lo perdieras te dolia en el alma, que solo hay cada 15 minutos). Es esa sensacion de "por culpa del panfilo este, que esta de paseo, tengo que perder un minuto de mi tiempo!"…
humphr3y
20050907
pardo copyright?… te sorprendería las aceptaciones que tiene en madrid esa palabra… :D
sole
20050907
huy! cuales son? fijo q va de orientaciones sexuales…
Madgoblin
20050907
Tu solucion? Gamer style:
FORWARD
JUMP
STRAFE
FORWARD
FIRE ROCKET
herotyc
20050908
Vaya vaya, a mi me pasa exactamente lo mismo pero no como transeunte, sino como conductor. Y es que aquí las carreteras son estrechas y irregulares, y uno no puede adelantar cuando quiere(lo mismo que te pasa a tí en el metro), entonces siempre aparece el típico pardillo-cabrón que, por la razón que sea, conduce a casi la mitad de la velocidad máxima de la vía, obstruyendo el paso a medio Dios.
Por no hablar de esta época de verano, donde el hecho de que TODOS los guiris se alquilan su cochecito aumenta mi estrés considerablemente. Porque aparte de ser unos lentorros, no les importa hacer la misma rotonda 4 veces.
Blaeh, ya me he desahogado.