20051127 Los borricos
«En el frío de la madrugada
hinchan su pecho en la manada;
lo llenan de aire con fruición
para así llamar la atención,
tan simples y tan pollinos,
rústicos, equinos,
algo porcinos,
tal vez cochinos,
vergonzosos primos lejanos
apodados "los marranos";
el tio braulio y su hermano,
como dos cardos en ramo.
Antipáticos resultan
e insolentes se descubren
chillando como hienas,
ratones y otras fieras,
tal si les pisaren
el rabo o lo que hubiere,
y es por eso,
que los sabios advierten,
a todo el que escuchare:
tenga cuidado con ellos pues
los borricos rebuznan
y cantan hihaaaaaaah,
y destruyen la indolencia
de los templados,
con la peor violencia,
con el peor desprecio,
como un simple batracio,
como unos necios.»
Al burro ibérico, esa especie en pleno apogeo.

